Tipos de venta

Existen tres tipos de venta, que nos ayudará a sectorizar el punto de venta:

Venta de IMPULSO

La venta de impulso es aquella venta que se produce de forma no premeditada y que el cliente decide nada más ver el producto. Es una venta adecuada para los productos de bajo precio y de baja implicación para el cliente, es decir, los clientes no se vincularán con nosotros por la compra de estos productos.

La venta de impulso es una venta de seducción, pero debemos tener en cuenta que es importante seleccionar los productos que queremos destinar a este tipo de venta ya que no podemos dedicar todos los productos a esta tipología. Debemos seleccionar y agrupar los productos para no crear una sensación caótica.

La venta de impulso debe quedar reservada a unas zonas concretas y no debe exigir un esfuerzo por parte del vendedor para explicar el producto. Un claro ejemplo de un tipo de venta de impulso es aquella que se realiza en las cajas del supermercado con los chicles y caramelos.  En la actualidad han surgido tiendas en las que el concepto de venta es el de crear una tienda de impulso, como las tiendas TIGER, donde el producto es de un precio bajo y la compra se produce de una forma compulsiva. 

Venta de AUTOSERVICIO

La venta de autoservicio es aquella en la que el cliente elige libremente y el visual merchandising o la colocación del producto tiene la función de vendedor. En la venta de autoservicio la atracción visual es la que dirige el comportamiento del cliente y es por eso por lo que el producto se ha de explicar por sí mismo. Además, la ordenación y la colocación del producto ayudan a que los clientes se decanten por unos productos u otros.

Es importante utilizar cartelería adecuada para que los productos se expliquen por sí mismos, y esta información ayude a mejorar el proceso de compra.

En los supermercados por ejemplo prácticamente la totalidad del espacio comercial está destinada a la venta de autoservicio, y en estas tiendas se combina con la venta de impulso y la venta asistida.

En la actualidad, las tiendas deben ser cada vez más de autoservicio, ya que la exploración y el descubrimiento forman parte de la experiencia emocional de compra. Además, uno de los aspectos que debemos tener en cuenta es el relevo generacional, y es que las nuevas generaciones están más acostumbradas a recibir información por otros medios, como Internet, por lo que vienen más dirigidos hacia los productos. Es por eso, por lo que cuanto más de autoservicio sea la presentación de aquellos productos que no requieran de una explicación extra, más rápida y efectiva será la transacción y mejor será la experiencia de compra.

Venta ASISTIDA

Hablamos de una venta asistida cuando un vendedor ha de presentar y explicar el producto. En este caso, el visual merchandising tiene un carácter complementario ya que ayudará al vendedor a sugerir productos relacionados con la venta que está realizándose.

La venta asistida debe quedar reservada para aquellos productos que deban ser explicados, medidos o servidos, y es por eso por lo que la venta asistida se debe realizar en una zona de la tienda alejada del flujo de circulación natural, ya que el vendedor llevará al cliente hacia esta zona para realizar la venta asistida.