Tipos de ‘naming’

Existen muchos criterios a la hora de elegir el nombre de nuestra marca, desde el nombre de los socios o fundadores hasta inventar una palabra que no existía con anterioridad. 

Vamos a ver los tipos de naming que puede haber. Supongamos que me llamo Carmen Ortiz y que quiero poner una tienda de vinos, una enoteca. 

Mi nombre es descriptivo. En este caso describe mi empresa ya que yo soy la fundadora y la actividad a la que me dedico. El naming descriptivo indica lo que hace nuestro comercio, el servicio que prestamos o lo que vendemos. Si elegimos un nombre de este tipo, nos será más fácil posicionar la marca en Internet.
Mi nombre es un acrónimo, ya que son las iniciales de Carmen Ortiz y Enoteca. El acrónimo o la abreviatura de un nombre descriptivo suele ser fácil de recordar, tiene sonoridad y es rápido de decir. Al ser pocas letras también suele funcionar bien por escrito. La desventaja de este tipo de nombres es su frialdad, les falta emoción y no cuentan nada de nosotros y poco de nuestra empresa.
Mi nombre es abstracto. Es un nombre inventado y no tiene significado, por lo que parto de cero. Cuando empiece a hacer comunicación de mi marca será como empezar a escribir sobre un folio en blanco. Puedo inventarme cualquier historia.
Mi nombre es sugerente y habla de la experiencia que ofrece mi marca. Ayudará a posicionarme y a crear una expectativa entre mis clientes.

También, puedo tomar otros caminos y construir un nombre a partir de un prefijo, en este caso, «Eno». Me puedo llamar EnoOrtiz o mejor Enomiñua o Enobouquet. 

En este punto hay que hacer algunas reflexiones:

  • Nuestro nombre tiene que compartir los valores y filosofía de nuestro comercio. Si yo Carmen Ortiz voy a poner una enoteca y voy a vender tradición, elegancia y seriedad, Enobouquet es un nombre pomposo, pero me puede servir. Si, por el contrario, voy a vender vinos de autor con cierta originalidad y frescura, mi nombre inventado, Miñua Enoteca, es mucho mejor.
  • También es importante que nuestro nombre perdure en el tiempo y si crecemos como empresa, pueda crecer también con nosotros.
  • Tendremos en cuenta que antes o después tendremos página web, comprobaremos que podemos conseguir un dominio con nuestro nombre.
  • Aunque parece obvio, es fundamental evitar connotaciones negativas a asociadas al nombre de nuestra marca.