Otras localizaciones: alianzas comerciales y franquicias

Algunos ejemplos de alianzas serían una parafarmacia que cede un espacio a un masajista o la tienda “eco” que alquila un espacio privado a un nutricionista.

  • La oferta de un nuevo producto o servicio como resultado del valor añadido de los dos.
  • Repartir costes, p.ej. de una campaña publicitaria, o un evento en el que participan ambas empresas ofreciendo y promocionando sus productos o servicios.
  • Una promoción conjunta de los productos o servicios para los clientes de ambas empresas.
  • Aprovechar un mismo canal de distribución para los productos /servicios de ambas empresas.
  • Ser proveedor exclusivo de una marca líder.
  • Compartir objetivo o al menos en parte con el aliado seleccionado, ambos deben querer sacar un beneficio del trabajo conjunto, en facturación, imagen, posicionamiento, conocimiento, financiación….
  • Compartir algún aspecto del público objetivo: es importante que ambas empresas compartan puntos en el perfil del público objetivo.
  • Confianza: sin confianza en la otra parte dedicarás más esfuerzos al control del socio que a aprovechar las ventajas de la alianza.
  • Puesta en marcha de nuevos proyectos que sin una colaboración no podrían existir o serían de muy difícil aplicación.
  • Aprender nuevas formas de comunicación, de venta o distribución. 
  • Nuevos proveedores que trabajen con la empresa asociada y que puedan ofrecer bienes o servicios más eficientes.
  • Nuevas oportunidades de conocer a personas influyentes en el sector que no serían posibles sin la existencia de la alianza.
  • Llamar la atención al público objetivo: a los clientes les gusta que las empresas colaboren y se unan para ofrecer un producto nuevo o servicio, un evento…
  • Nuevos clientes pertenecientes a una de las empresas.
  • Potenciar la imagen. 
  • Aprovechar las ventajas de nuestro socio en materia de logística, comunicación, distribución, imagen, posicionamiento, etc. 
  • Ventas: el fin último de toda acción. cuanta más visibilidad más posibilidades de venta.
  • Además, podemos utilizar las alianzas con otros comercios del sector para negociar compras conjuntas, a fin de bajar precios y facilidades de pago.   

VENTAJAS

  • Prestigio. El poder de una marca ya conocida y reconocida.
  • Logística. Ya existe un modelo de negocio establecido, por lo que no hay que partir desde cero. Es decir, los programas informáticos, la estructura de la plantilla, el sistema de marketing, la plataforma online, la exclusividad,… 
  • Mecenazgo.  El franquiciador proporciona una fase de aprendizaje de todos los procesos y sistemas a poner en práctica.  
  • Asistencia. Los trabajos de puesta en marcha para que el negocio eche a andar y la resolución de incidencias y mantenimientos con un catálogo de profesionales preasignado. 
  • Renovación. Actualización permanente tanto de los procesos y el trabajo interno como de los productos o incluso el mobiliario del lugar.
  • Publicidad. Marcas con poder para desarrollar campañas en radio, televisión, prensa… 

INCONVENIENTES

  • Coste. Adquirir el establecimiento puede suponer unos costes muy superiores a si montamos nuestro propio negocio.
  • Cuotas. Pago por uso de marca. Pueden ser cuotas periódicas o porcentajes de las ventas. Son gastos permanentes a tener muy en cuenta. 
  • Forma de trabajar. La estandarización de los procesos y sistemas puede ocasionar desacuerdos entre las dos partes, que el franquiciado no tiene más remedio que acatar.
  • Proveedores. No podemos incorporar nuestras propias ideas. Los proveedores están pactados con el franquiciador, y aunque queramos cambiar a los mismos, estamos obligados a trabajar con su producto.  
  • Ningún tipo de decisión unilateral. Siempre hay que tomar como base lo contratado con el franquiciador.  
  • Desvinculación. Como en todo contrato mercantil, han de tenerse en cuenta las condiciones que firmamos y, en el caso de querer venderla o traspasarla, el franquiciador tiene capacidad de decisión sobre la selección de terceros.